Desarrolla la Integridad en tu Liderazgo
- montecarlos77
- 11 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Una de las características indispensables y no negociables de los líderes del siglo 21 es la integridad. Ser íntegro significa ser entero. Ser íntegro equivale a ser coherente y congruente. Tenemos integridad cuando existe en nuestras vidas una equivalencia entre lo que decimos y lo que somos; entre lo que creemos y practicamos, y entre lo que predicamos y lo que vivimos.
Las personas van a olvidar la mayoría de las cosas que decimos, pero van a recordar cómo vivimos. Nuestra vida es el mensaje que recibirán. Y más allá de nuestros éxitos, resultados y números, lo que más valorarán de nosotros es nuestra integridad, nuestro carácter y nuestra honestidad en el trato con ellos. Nuestro carácter o sea lo que somos, es la herramienta más grande que tenemos de liderazgo.
Ser íntegro no significa ser perfecto. Sino afrontar nuestros errores con humildad y procurar hacer lo mejor que podemos con ellos. La integridad siempre nos llevará a un crecimiento y a un mejor liderazgo.
Lo opuesto a la integridad es la corrupción. Cuando las personas se desintegran y son una cosa en público y otra en privado. Y unos de los problemas más graves que tenemos en muchos de nuestros líderes es la corrupción y esto ha llevado a una gran pérdida de confianza en su liderazgo.
La corrupción ocurre cuando un líder utiliza su posición y poder para su propio beneficio en lugar de ser un líder que sirve a los intereses de su gente. La corrupción busca su propia ganancia, su propia tajada, en vez de pensar en la responsabilidad de hacer ganar a los demás y cumplir así la función por la cual fue puesto en esa posición de poder.
Finalmente es bueno recordar que un liderazgo basado en valores va a afectar siempre nuestro comportamiento. Nuestra conducta viene de nuestra manera de pensar, nuestra manera de pensar viene de nuestros valores. Necesitamos afirmar e incorporar en nosotros los valores adecuados y correctos para producir los pensamientos adecuados y correctos. Esto nos llevará a los hábitos adecuados y correctos, lo que finamente nos llevará a los resultados adecuados y correctos.
“Siembra un pensamiento y cosecharás una acción. Siembra una acción y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.” Samuel Smiles.
























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